Cuando a uno le proponen ser pregonero de unas fiestas siempre es una satisfacción y sin duda un gran compromiso. Pero que a uno le propongan ser pregonero de las fiestas del barrio de San José de Valderas en el año en que su asociación cumple su cincuenta aniversario es una gran responsabilidad y como no un gran honor. Cincuenta años no es nada como dice la canción, pero sí que ha sido tiempo. Tiempo en el que esta asociación ha trabajado y luchado mucho por dignificar un barrio que nació siendo una ciudad dormitorio, un pequeño conjunto de bloques- de color amarillo- en mitad de un descampado, junto a los bellos castillos, de principios de siglo XX y en estilo neogótico, según dicen los que entienden de arte bastante más que yo. Unos castillos que han sido y son la seña de identidad de un barrio, este vuestro/nuestro barrio de san José de Valderas. Y aunque yo no haya nacido aquí, si no un poquito mas abajo, vivo aquí desde hace más de treinta años y casi toda mi vida está ligada a este mi pueblo, al que junto a vosotros he visto crecer y embellecerse.

Casi todos me conocéis, son ya muchos años trabajando juntos y de sobra sabéis todos y todas que ser pregonero no es algo que yo haga habitualmente, por eso cuando me propusisteis este papelón, mi gran pregunta fue y ahora ¿qué les digo yo?. Así que le pedí consejo a una amiga y ella me dijo que os contará las anécdotas que he vivido desde mi trabajo para la concejalía de cultura de este ayuntamiento junto a vosotros. Y yo le dije pero ¡que mas anécdota que a mí me hagan pregonero de estas fiestas!

Yo que he ido creciendo profesionalmente junto a vosotros. Aquellas primeras fiestas que hicimos juntos, en las que todo estaba por hacer, por descubrir. En las que a todos nos embargaba una ilusión grandísima porque éramos conscientes de que lo que estábamos haciendo era crear ilusión, diversión, fiesta y satisfacción instaurando las bases para lo que hoy es una gran fiesta dentro de esta gran ciudad. Esas horas decidiendo que hacer, que traer, que actuación, que grupo de baile.

 

 

Continuacion: Que si cuadra el presupuesto, que si nos llegan las pesetas o los euros como en los últimos años. Vaya que si estiramos por aquí y encogemos por allá. Siempre era preceptivo hacer algo nuevo, algo diferente, innovador, pero nunca de lado dejar la tradición, porque si algo tenéis de tradicional es vuestro concurso de la rana. En versión masculina y femenina, por la mañana o por la tarde, que después de tantos años sigue siendo fiel a su cita, pues qué sería de unas fiestas que organizáis desde el centro social sin ese tradicional concurso. Esa rana que casi que nunca cierra la boca para recibir presta y veloz las piezas que los aguerridos tiradores están dispuestos a lanzar. Lo dicho que sería de unas fiestas de Valderas sin la rana y su concurso

Pero si de tradición hablamos no podemos dejar de hablar de vuestro Certamen literario Pluma de Oro. El certamen con más solera del municipio y también nacional, que en estas fiestas de 2011, cumple, que ni decirlo casi sé, su trigésimo tercer cumpleaños. Vamos dicho en un lenguaje más claro y más sencillo cumple la friolera de treinta y tres preciosas primaveras. Ganadores de aquí y de allá, y gentes de muchos lugares de España que han participado con la ilusión de ganar en este tan prestigioso concurso.

Nunca nos hemos olvidado de los niños y niñas del barrio y los juegos, el del puchero, el de las sillas, los concursos de dibujo y pintura…. Y los concursos de tortilla, ¡ay madre mía que tortillas!

Me acuerdo, porque aunque os parezca mayor no lo soy tanto de tantas y tantas cosas, de esas calderetas que quitaban el sentido. Aquellas que regábamos con una buena copa de vino o en su defecto una caña de cerveza.

Tampoco quiero dejar pasar la ocasión de recordar a aquellas personas que con su infatigable lucha en esta asociación han conseguido que sea la más decana del lugar y que siga teniendo cuerda para rato o ¿no?

 

 

 

     

Quisiera recordar a Julián Matesanz nuestro querido Maese Pedro, que con sus afiladas poesías nos ha deleitado a lo largo de todos estos años. Y a tantos y tantos otros, pero no me quiero poner sentimental, ni que nos pongamos tristes porque aquí estamos para empezar el jolgorio, para empezar estos días de fiesta, hasta el cuerpo aguante. Y ahora en un rato veréis a vuestro grupo de baile que a buen seguro lo harán con mucho arte y dedicación.

Ay Pilar, ay pacientes oyentes como hemos cambiado si por cambiar lo hemos hecho hasta de sede. Y hoy tenemos una sede fenomenal. Empezó siendo un piso piloto, después una comisaría y antes de lo que ahora es, era una biblioteca y un centro cívico.

Y para despedirme quiero agradecer de todo corazón a la Junta Directiva del Centro Social San José de Valderas y en particular a Pilar, su presidenta, el gran honor que para mí ha supuesto ser vuestro pregonero.

VIVA SAN JOSE OBRERO. VIVAN LAS FIESTAS DEL BARRIO DE SAN JOSE DE VALDERAS.